
Chile
Gigantes de piedra aislados en medio del Pacífico, y después casas sobre pilotes e iglesias de madera declaradas por la UNESCO
Chile
Un viaje entre dos islas chilenas de mitologías opuestas: la isla de Pascua, el territorio polinesio más aislado del mundo, donde cerca de mil moáis de piedra vigilan la costa, y después el archipiélago de Chiloé, al sur del Chile continental, donde las coloridas casas sobre pilotes y las iglesias de madera construidas sin un solo clavo, declaradas por la UNESCO, dan testimonio de un sincretismo único entre tradiciones indígenas y catolicismo jesuita.
Cuándo
Oct a marzo
Precio
Desde 5 200€ vuelos no incl.
(para 2 personas)
Duración
8 noches
Duración ideal
Días 1-2
El primer capítulo se desarrolla en la isla de Pascua, o Rapa Nui, el territorio habitado más aislado del planeta, a más de tres mil quinientos kilómetros de las costas chilenas. Cerca de novecientos moáis, estatuas monumentales talladas entre los siglos XIII y XVI por la civilización rapa nui, todavía se erigen en la isla, cuya mayor concentración se encuentra en la plataforma ceremonial de Ahu Tongariki, quince estatuas alineadas frente al océano.
Día 1
Ahu Tongariki y el volcán Rano Raraku
Visita a Ahu Tongariki, quince moáis alineados frente al océano al amanecer, y al volcán Rano Raraku, la cantera donde se tallaron casi todos los moáis, varios de los cuales quedaron inacabados en la ladera del cráter.

Día 2
El volcán Rano Kau y el poblado ceremonial de Orongo
Caminata hasta el cráter del volcán Rano Kau, una inmensa caldera con un lago tapizado de juncos, y visita al poblado ceremonial de Orongo, donde se celebraba el ritual del hombre pájaro hasta el siglo XIX.

Días 1-2
Vuelo hacia el archipiélago de Chiloé, al sur del Chile continental, donde el aislamiento ha preservado una cultura insular única, mezcla de tradiciones indígenas huilliches y del catolicismo introducido por los misioneros jesuitas en el siglo XVII. Los palafitos, casas de colores construidas sobre pilotes encima del agua, y las dieciséis iglesias de madera declaradas por la UNESCO, construidas sin un solo clavo metálico, componen un paisaje arquitectónico que no se parece a ningún otro en Chile.
Día 1
Los palafitos de Castro
Visita a Castro, capital del archipiélago, y a sus barrios de palafitos de fachadas coloridas construidos sobre pilotes, seguida de una degustación de curanto, plato tradicional cocinado bajo tierra con piedras calientes.

Día 2
Las iglesias de madera y la mitología chilota
Visita a varias iglesias de madera declaradas por la UNESCO, entre ellas la de Nercón, y encuentro con un narrador local para una iniciación a la mitología chilota, poblada de criaturas marinas y barcos fantasma.


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