
Aruba
Vientos alisios entre los más constantes del Caribe que han convertido a Aruba en una capital mundial del windsurf, y después el interior rural de casas coloridas
Aruba
Un viaje entre viento e interior en Aruba, lejos de Oranjestad y del parque nacional de Arikok: las playas de Fisherman's Huts y del aeropuerto, donde vientos alisios de una constancia poco común en el Caribe han convertido a Aruba en una de las capitales mundiales del windsurf y el kitesurf desde la década de 1980, y después los cunucu, caseríos rurales del interior de casas tradicionales pintadas de colores vivos, donde perdura un modo de vida alejado de los complejos hoteleros de la costa.
Cuándo
Todo el año
Precio
Desde 2 000€ vuelos no incl.
(para 2 personas)
Duración
5 noches
Duración ideal
Días 1-2
El primer capítulo se desarrolla en Fisherman's Huts, playa del norte de Aruba donde los vientos alisios soplan con notable constancia y fuerza casi todo el año, una consecuencia directa de la posición de la isla fuera de la zona ciclónica del Caribe, que garantiza condiciones estables rara vez igualadas en la región. Esta fiabilidad meteorológica convirtió a Aruba, desde la década de 1980, en uno de los spots de windsurf y kitesurf más reputados del mundo, sede habitual de competiciones internacionales.
Día 1
Iniciación al windsurf con los vientos alisios constantes
Clase de windsurf con un monitor local en Fisherman's Huts, spot célebre por la constancia de sus vientos alisios, en aguas poco profundas ideales para aprender.

Día 2
Kitesurf frente a las dunas de arena
Sesión de kitesurf frente a las dunas de arena de la costa norte de Aruba, supervisada por un monitor, en condiciones de viento consideradas entre las más fiables del Caribe.

Días 1-2
Ruta hacia el interior de Aruba, donde los cunucu, caseríos rurales tradicionales, conservan casas bajas de fachadas pintadas de amarillo, azul o rosa vivo, estilo arquitectónico heredado de la época colonial neerlandesa y adaptado al clima árido y ventoso de la isla. Este modo de vida rural, estructurado en torno a pequeñas explotaciones de aloe vera y cactus, contrasta radicalmente con la densa urbanización de la costa turística y ofrece una visión de la Aruba auténtica lejos de los complejos hoteleros.
Día 1
Un pueblo de cunucu y sus casas coloridas
Paseo por un pueblo tradicional de cunucu, para descubrir las casas bajas de fachadas pintadas de colores vivos y la artesanía local todavía practicada por los habitantes.

Día 2
Las plantaciones de aloe vera y el desierto interior
Visita a una plantación de aloe vera, cultivo histórico del árido interior de Aruba desde el siglo XIX, y ruta por el paisaje desértico salpicado de cactus gigantes.


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