
Alemania
Un valle fluvial bordeado por más de cuarenta castillos medievales, y después un macizo de arenisca que inspiró las pinturas románticas de Caspar David Friedrich
Alemania
Un viaje lejos de Berlín y Múnich: el valle del Rin Medio entre Coblenza y Bingen, declarado por la UNESCO, donde más de cuarenta castillos y fortalezas medievales se suceden a lo largo de sesenta y cinco kilómetros sobre viñedos en terrazas, y después la Suiza sajona, macizo de arenisca de formaciones rocosas espectaculares que inspiró en el siglo XIX las pinturas románticas de Caspar David Friedrich, cuyo célebre Caminante sobre el mar de nubes fue pintado desde una de sus cumbres.
Cuándo
Abril a oct
Precio
Desde 2 200€ vuelos no incl.
(para 2 personas)
Duración
5 noches
Duración ideal
Días 1-2
El primer capítulo se desarrolla en el valle del Rin Medio, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, donde más de cuarenta castillos y fortalezas medievales se suceden a lo largo de sesenta y cinco kilómetros entre Coblenza y Bingen, construidos en su mayoría entre los siglos XI y XIV por señores locales que cobraban un peaje sobre el tráfico fluvial. La roca de Lorelei, a ciento treinta y dos metros sobre el río, marca el punto más estrecho y peligroso del Rin, un paso que la leyenda atribuye al canto hechizante de una sirena que habría atraído a los barqueros hacia los arrecifes.
Día 1
Crucero por el Rin hasta la roca de Lorelei
Crucero fluvial por el valle del Rin, entre castillos medievales y viñedos en terrazas, hasta la roca de Lorelei y su legendario paso.

Día 2
Visita al castillo de Marksburg
Visita al castillo de Marksburg, única fortaleza del valle nunca destruida ni conquistada, cuya arquitectura medieval original permanece intacta desde el siglo XIII.

Días 1-2
Ruta hacia la Suiza sajona, macizo de arenisca esculpido por el Elba y sus afluentes en un paisaje de mesetas rocosas aisladas, gargantas profundas y bosques que inspiró en el siglo XIX a toda una generación de pintores románticos alemanes. Caspar David Friedrich, figura destacada del movimiento, pintó desde las cumbres de la región su célebre Caminante sobre el mar de nubes, mientras que el puente de Bastei, pasarela de piedra construida en 1851 a unos ciento noventa y cuatro metros sobre el Elba, conecta entre sí varias espectaculares agujas rocosas.
Día 1
Travesía del puente de Bastei
Travesía del puente de Bastei, pasarela de piedra que conecta varias espectaculares agujas rocosas a casi doscientos metros sobre el Elba.

Día 2
Caminata siguiendo los pasos de los pintores románticos
Caminata por las mesetas rocosas de la Suiza sajona, en los mismos miradores que inspiraron a Caspar David Friedrich y a los pintores románticos alemanes.


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