
Francia
Un río bordeado de castillos medievales y cuevas pintadas, y después el valle de los reyes de Francia y sus castillos renacentistas
Francia
Un viaje lejos de París y la Costa Azul: la Dordoña, cuyo río serpentea entre castillos medievales encaramados en acantilados calizos y cuevas adornadas con pinturas rupestres de más de diecisiete mil años, entre ellas Lascaux, y después el valle del Loira, declarado por la UNESCO, donde los reyes de Francia mandaron construir en el Renacimiento algunos de los castillos más refinados de Europa, desde Chambord hasta Chenonceau.
Cuándo
Abril a junio | sept a oct
Precio
Desde 2 600€ vuelos no incl.
(para 2 personas)
Duración
6 noches
Duración ideal
Días 1-2
El primer capítulo se desarrolla en la Dordoña, cuyo valle concentra una de las mayores densidades de castillos medievales de Francia, encaramados en acantilados calizos que dominan el río homónimo, además de un conjunto excepcional de cuevas adornadas con pinturas rupestres prehistóricas, entre ellas la cueva de Lascaux, descubierta en 1940 y apodada la «capilla Sixtina de la prehistoria» por la calidad de sus frescos, de más de diecisiete mil años de antigüedad.
Día 1
El castillo de Beynac y el río en canoa
Visita al castillo de Beynac, fortaleza medieval encaramada a más de ciento cincuenta metros sobre el río, y descenso en canoa por la Dordoña entre acantilados y pueblos de piedra.

Día 2
Lascaux IV y el arte rupestre prehistórico
Visita al facsímil de Lascaux IV, reconstrucción fiel de la cueva original cerrada al público desde 1963, para descubrir frescos prehistóricos entre los mejor conservados del mundo.

Días 1-2
Ruta hacia el valle del Loira, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y apodado el «jardín de Francia», donde los reyes Francisco I y Enrique II mandaron construir en el Renacimiento algunos de los castillos más refinados de Europa. El castillo de Chenonceau, construido a caballo sobre el río Cher y disputado en el siglo XVI entre Diana de Poitiers y Catalina de Médici, y el castillo de Chambord, cuya escalera de doble hélice se atribuiría a Leonardo da Vinci, se cuentan entre las joyas arquitectónicas de este valle real.
Día 1
El castillo de Chenonceau sobre el Cher
Visita al castillo de Chenonceau, construido sobre cinco arcos que salvan el río Cher, cuya galería suspendida sobre el río fue escenario de una célebre rivalidad entre dos reinas de Francia.

Día 2
Chambord y su escalera de doble hélice
Visita al castillo de Chambord, el más extenso de los castillos del Loira, cuya escalera de doble hélice permite a dos personas cruzarse sin verse nunca, una proeza atribuida a Leonardo da Vinci.


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