
Panamá
Una antigua colonia penitenciaria convertida en santuario marino, y después un pueblo que todavía vive al ritmo del río
Panamá
Un viaje entre dos Panamás aislados por elección o por necesidad: la isla de Coiba, antigua colonia penitenciaria cuyo aislamiento forzado durante más de setenta años preservó paradójicamente uno de los arrecifes de coral más intactos de Centroamérica, y después una comunidad emberá del río Chagres, pueblo indígena que ha optado por preservar un modo de vida tradicional pese a la cercanía de la capital.
Cuándo
Dic a abril
Precio
Desde 3 700€ vuelos no incl.
(para 2 personas)
Duración
7 noches
Duración ideal
Días 1-2
El primer capítulo se desarrolla en Coiba, la isla más grande del Pacífico panameño, cuya antigua colonia penitenciaria, cerrada en 2004, protegió paradójicamente el ecosistema marino al mantener alejados a pescadores y promotores durante más de setenta años. El parque nacional marino, declarado por la UNESCO, alberga una de las mayores poblaciones de tiburones de arrecife de Centroamérica y constituye un punto de paso estacional para las ballenas jorobadas.
Día 1
Buceo en los arrecifes de Coiba
Traslado en barco a Coiba, primera inmersión en los arrecifes preservados del parque marino, en busca de tiburones de arrecife, mantarrayas y bancos de barracudas.

Día 2
La antigua colonia penitenciaria y la fauna terrestre
Visita a los vestigios de la antigua colonia penitenciaria, invadidos por la vegetación tropical, y caminata por el bosque de la isla en busca de monos aulladores y guacamayas rojas, la única población insular de la especie en Panamá.

Días 1-2
Regreso al continente y navegación en piragua tradicional por el río Chagres, que alimenta en parte el canal de Panamá, hasta una comunidad emberá que ha optado por preservar un modo de vida tradicional en plena selva tropical, a menos de dos horas de la capital. Los poblados emberá viven principalmente de la artesanía, en particular la talla de semillas de tagua y el tejido de cestas, además de un turismo comunitario estrictamente regulado.
Día 1
Navegación por el río Chagres
Navegación en piragua tradicional por el río Chagres, a través de la selva tropical que bordea el canal de Panamá, hasta el poblado emberá, recibimiento tradicional con música y almuerzo de pescado a la parrilla servido en una hoja de plátano.

Día 2
Artesanía emberá y cascada escondida
Descubrimiento de la artesanía emberá, talla de semillas de tagua y pinturas corporales tradicionales a base de jagua, y caminata hasta una cascada aislada para bañarse antes del regreso a Ciudad de Panamá.


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